lunes, 16 de noviembre de 2009

Quiero expresar

Es difícil para un hombre como yo, mostrarme íntimamente, me cuesta, me protejo a menudo y no me gusta mostrar mi intimidad, ni mis sentimientos ni mis verdades ni incoherencias. Pero poder escribir lo que sentía me ha hecho bien, ha sido la única manera de poder soltar toda la rabia, la depresión y la impotencia que en cada momento albergaba mi corazón, no podía mostrarme así ante ella, y este medio me ha servido para hablar, para decir a alguien, no sea quien, lo que sentía, lo que experimentaba, y mi mas sincera intimidad, ha sido algo que no podía hacer ante nadie, ni ante familiares, amigos o conocidos, ante nadie podía ser tan sincero.
Esto me ha servido para descargarlo todo y poder mostrar otra cara mas optimista y fuerte ante los demás, y especialmente ante ella, no podía verme hundido ni desolado, sino todo lo contrario, por ello escogí este medio, para largar amarras y soltar todo el lastre, me ha servido. Sobretodo para mantenerme en pie cuando ha echo falta.
Pero para alguien como yo, una vez recuperado el aliento, seguir con esto, ni siquiera, como “terapia” seria engañoso para mi mismo, sobretodo cuando creo que no tiene nada de bonito expresar el dolor como único fin. Seria como revolcarse en el barro de la ponzoñez del alma sin ningún objetivo. Por ello, este blog tiene los días contados, al igual que el estado anímico que me llevo a escribirlo. Y si lo sigo, será en un futuro, desde una propuesta mas lúdica-humorístico-sarcástica-festivo-erótica, pero no por la motivación que me llevo a empezarlo.
Cada uno es cada cual, pero uno debe ser coherente con sigo mismo y consecuente con sus actos. Así me defino como un chico listo, un poco pillo, que tropecé y sin querer me vi herido y desprotegido, desnudo ante la adversidad, y si, sentí miedo. Pero la fortaleza no consiste en no caer, sino en levantarse y seguir mirando hacia el frente con igual decisión y valentía. Sobretodo cuando quien sufre mas esa adversidad es quien está a tu lado, necesitará rápidamente de tu coraje, de tu decisión, de tu valentía..., por eso, por ella, por mi, no puedo permitirme el lujo de desfallecer. Seguiré siendo como soy. Y si, todo saldrá bien, está ya saliendo bien. Ha perdido un pecho, pero es mas mujer que nunca.

martes, 3 de noviembre de 2009

Manos

Son unas manos enrojecidas, huesudas, grandes, poco delicadas. Son las manos que hoy la operarán y curarán. No se corresponden a la joven doctora que las tiene como herramienta de trabajo. Es una joven enjuta, delicada, un poco pija quizás, sabedora de su buen hacer, conocedora i amable de su paciente, pero orgullosa profesional que sorprende por su juventud. No se parece en nada al docto sabio que hubiera preferido, quizás esperaba una doctora o un doctor mas mayor, con mas años y mas operaciones en su haber, con experiencia en su cara y que yo pudiera leerla a simple vista, pero me quedo con la imagen de la realidad, sus manos, que en nada son tiernas, que en nada cuidadas, y si muy sacrificadas y curtidas en su labor, enrojecidas de tanto lavarlas una y otra vez con jabones que acaban por enfearlas, sin uñas siquiera para poder adornarlas de feminidad, huesudas y grandes que echarían para atrás a cualquier trabajador del campo. Si ella ha sacrificado unas jóvenes y bellas manos para poder curar, creo que deberé confiar en ella. Y hago bien, creo que si, me dicen que opera a diario y que es una de las mas experimentadas en su campo, me da seguridad, la experiencia es un grado, y la juventud otro que sumado al anterior me gusta y me atrae, lo hará bien, seguro, ella lo está, debo estarlo yo también.