A veces decimos que “La vida es dura”, a veces que “es injusta”, a veces que “no lo merecemos”. Calificamos lo que nos ocurre sin darnos cuenta de que la vida es eso, solo vida, y por el mero hecho de vivir suceden cosas, a veces nos gusta lo que nos sucede, a veces nos disgusta y nos enfadamos por nuestra mala fortuna, pero no hay motivos para ello, la vida es solo eso, vida, y por el solo motivo de estar vivos para sentir, enfadarnos, vibrar, gozar, experimentar, desanimarse o desesperarse debemos estar agradecidos.
Esa vida que no nos da todo lo que anhelamos es la vida que nos toca vivir y por la que luchar cada día y cada instante, y por la que gozar cada minuto y cada segundo que nos brinda la existencia. No hay razón para sentir pena mas que de quien desprecia o desaprovecha cada instante de su vida.
Aprendí de golpe que el sentido de la vida es seguir vivo, mi experiencia me hace llorar cada vez que recuerdo el momento en el que aprendí tan dura lección, fue hace 10 años exactamente, tenia 35 cuando metido en un tremendo lío tuve la infinita suerte de despreciar mi vida por completo y darla por perdida a manos de dos sicarios en un país al que no he regresado nunca mas. Pagué, pagué por mi vida una mísera propina, lo que llevaba en el bolsillo en el momento. Mis sicarios, viendo que despreciaba mi vida de aquella forma, daban por infructuosos sus esfuerzos en sacarme mas de lo que en ese momento tenia valor para ellos, pero algo tenia mayor valor y les hizo aceptar, era su propia vida, y la de sus familiares, si. Tuve la osadía de poner en el mismo plato el destino de mi vida y el de la suya y la de sus familiares, si yo moría su vida y la de sus familiares tenia fecha de finalización, eso y solo eso hizo posible que hoy aún siga vivo yo y pueda contar mi experiencia, la sola sospecha de de que mi amenaza pudiera ser eventualmente cierta, hacia que mi oferta tomase un valor incalculable y que sus actos con migo no tuvieran posibilidad de enmienda en el futuro, eso tenia valor, su vida.
Es la primera vez en 10 años que me atrevo a escribir sobre eso, sobre lo que paso, sobre mi experiencia vital, y sucede cuando hoy mas que nunca desprecio mi vida de nuevo, otra vez algo me ha tocado en lo mas profundo de mi y me ha hecho reflexionar otra vez sobre la vida y la muerte.
Ayer un sicario, llamado cáncer de mama, se infiltró en mi vida, atacando al ser que mas quiero en este mundo, haciéndole daño y minando su espíritu. No puedo cambiarme por ella, que gustoso lo haría, sin dudarlo ni un instante sabiendo que podré vencerlo de la misma forma que vencí aquellos dos sicarios de mi pasado, con total desprecio hacia ellos y hacia mi. Pero esta vez será ella quien luche, por ella y por mi, y quien venza finalmente. Me tendrá a su lado en todo momento, la ayudaré y le daré ánimo para que no deje de luchar y convencerse de que saldrá victoriosa y reforzada de su experiencia, como yo lo hice.
Nada es tan efímero como la vida, que se desvanece como un castillo de arena con el vaivén de las olas, nada es para siempre, tan solo aquello que hemos vivido, las experiencias que hemos acumulado y el bien que hemos hecho nos dejará una bonita sonrisa, llegamos sin nada y nada nos llevaremos, pero podemos dejar un buen recuerdo a los demás por lo vivido cerca de ellos.
Hoy me siento solo, por primera vez en mi vida, me siento solo, y por mas que lo intento no puedo mantener la compostura mas que al lado de mi amada, me siento solo, solo de no poder ayudarla mas, de no poder sufrir lo que ella, de no poder ahorrarle el mal trago, de verla llorar y no tener mas argumentos que mi propia presencia para consolarla.
Hoy mas que nunca diría "que mierda de vida", pero no es cierto la vida es solo eso, vida, y es lo que nos toca, vivir.
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yo tambien me siento sola...
ResponderEliminary también ese sicario ha visitado a alguien muy cercano a mi..
he descubierto que todo cuando se tiene se tiene que valorar al máximo.. todo se tiene que vivir al 100%..
estoy dando a esa persona todo lo que hay en mi.. lo malo lo guardo para cuando no estoy con ella
suerte..
Gracias, Anónimo, por tus palabras y suerte también para tu allegada, la van a necesitar, además de la fortaleza que podamos transmitirles con nuestro apoyo.
ResponderEliminarJordi